El futuro de nuestro Planeta

¿Es muy grave el estado de nuestro planeta?

El paciente está grave. Los síntomas son muchos. Tiene el aliento fétido, le han encontrado toxinas en los fluidos corporales, su temperatura es muy alta y no hay forma de bajársela... Al atacar unos síntomas, aparecen otros en diversas partes del cuerpo. Si fuese un paciente común y corriente, los médicos dirían que se trata de un enfermo crónico en fase terminal y, no sabiendo qué más hacer por él, se limitarían a prestarle cuidados paliativos hasta que le sobreviniera la muerte.

PERO no hablamos de un ser humano, sino de nuestro hogar, la Tierra. La situación descrita arriba ilustra muy bien lo que le está sucediendo. La contaminación del aire, el envenenamiento de las aguas, los desechos tóxicos y el calentamiento global son solo unas cuantas de sus dolencias. Su estado es grave, y como en el caso mencionado antes, los expertos no saben qué hacer.

Los medios de comunicación no cesan de señalar la precaria salud de la Tierra con titulares y pies de foto como estos: “La pesca con dinamita convierte el lecho marino en campos de exterminio”, “Mil millones de asiáticos podrían estar muertos de sed dentro de veinticuatro años”, “En el mundo se exportan anualmente 40.000.000 de toneladas de basura tóxica”, “Casi dos tercios de los 1.800 pozos de Japón están contaminados”, “El preocupante agujero de ozono sobre la Antártida se ha agrandado”.

Algunos se habitúan a oír del peligro que amenaza al medio ambiente, y tal vez lleguen a pensar que mientras no les afecte a ellos, no hay razón para preocuparse en demasía. Pero sea que lo reconozcamos o no, la destrucción general del medio ambiente afecta a la gran mayoría de la humanidad. Dado que la contaminación se ha extendido tanto, es probable que ya perjudiqué más de un aspecto de nuestra vida. Por ello, todos deberíamos interesarnos por la salud y la conservación del planeta, pues, al fin y al cabo, ¿dónde viviríamos si quedara inhabitable?

¿Qué alcance tiene el problema? ¿Es muy grave el estado de la Tierra? ¿Cómo repercute esto en la vida de la gente? Examinemos varios factores que nos ayudarán a entender que nuestro planeta no padece solo una leve indisposición, sino una grave enfermedad.

▪ OCÉANOS. La sobrepesca afecta grandes sectores del mar. Un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente asegura que “el 70% de las pesquerías marinas están tan explotadas que la reproducción no compensa la pérdida o lo hace escasamente”. Por ejemplo, en el Atlántico norte, la población de bacalao, merluza, eglefino y platija llegó a reducirse hasta un 95% entre 1989 y 1994. Si la tendencia continúa, ¿qué sucederá con los millones de personas que dependen del mar para subsistir?

Además, todos los años se capturan y devuelven al océano entre 20.000.000 y 40.000.000 de toneladas de criaturas marinas, generalmente heridas o muertas. ¿Por qué las desechan? Son las piezas no deseadas que se recogen accidentalmente en las redes.

▪ BOSQUES. La deforestación tiene múltiples efectos negativos. La pérdida de árboles reduce la capacidad que tiene el planeta de absorber dióxido de carbono, y se dice que esa es una de las causas del calentamiento global. Ciertas especies de plantas, fuente potencial de medicamentos que podrían salvar vidas, desaparecerán. Sin embargo, la destrucción forestal no ha disminuido; de hecho, ha aumentado en los últimos años. Algunas autoridades en este campo opinan que, si la situación continúa así, en veinte años podrían desaparecer las selvas tropicales.

▪ DESECHOS TÓXICOS. El vertido de materiales nocivos tanto en la tierra como en el mar es un problema grave que puede perjudicar en gran manera a millones de personas. Los desechos radiactivos, los metales pesados y los subproductos de los plásticos se cuentan entre los elementos que causan anomalías, enfermedades o muerte tanto a seres humanos como a animales.

▪ PRODUCTOS QUÍMICOS. Durante los últimos cien años se empezaron a utilizar cerca de cien mil productos químicos nuevos. Estos acaban con el tiempo en el aire, la tierra, el agua y el alimento. Son relativamente pocos los que se han analizado para descubrir los efectos que tienen en la salud del hombre. Pero una cantidad considerable de los que sí han sido sometidos a prueba han resultado ser cancerígenos o perjudiciales para la salud de algún otro modo.

Hay muchos más factores que amenazan el medio ambiente: la contaminación del aire, las aguas residuales sin tratar, la lluvia ácida y la falta de agua limpia. Pero los pocos que se han mencionado bastan para probar que el estado de la Tierra es muy grave. Entonces, ¿podremos salvar a este paciente, o la batalla está ya perdida?

Fuente:

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102003841

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